A JESÚS POR MARÍA

Corazon_de_MariaLA CONSAGRACIÓN TOTAL A JESÚS POR MARÍA

Consiste en una entrega total de sí mismo a Jesús por manos de María, para depender de Ellos para todas las cosas de la vida diaria.  Es la renovación consciente de las promesas bautismales.  La consagración  es una corriente de gracia que Dios nos ofrece para alcanzarlo a Él por medio de su Santísima Madre.

Es una activa relación de amor de hijo.  Le entregamos a María Santísima todo, para que Ella nos entregue su acción mediadora y maternal; por lo tanto, no tenemos que abandonar la pastoral a la que pertenecemos, al contrario, la reforzaremos.

Lc. 1, 38  “He aquí la esclava del Señor.”

Jn 19, 26  “Madre he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu Madre.”

Jn 2, 5  “Haced  lo que el os diga.”

¿POR QUÉ HACERLA?

Debemos comenzar por darnos cuenta que éste es un llamado a una conversión personal, que envuelve nuestra propia alma y corazón, que permite a Dios obrar en nosotros y por medio de nosotros.

Conversión: Es cambiar nuestro modo de ver, sentir, pensar y obrar.  La Santísima Virgen nos da un nuevo modo de:

VER las cosas con sus mismos ojos, viendo el mundo como es y no como un deleite.

SENTIR según su corazón de madre.

Potenciará nuestra capacidad de amar.

PENSAR alejándonos de las ocasiones de pecar y así  obtenemos Conocimiento y Sabiduría.

OBRAR dirigido por su amor maternal.

¿PARA QUÉ HACERLA?

Su finalidad es acrecentar el amor a la Santísima Virgen María, hacer apostolado mariano, para que nos ayude a amar  más a Jesús y buscarlo con sincero corazón viviendo la pastoral total de nuestra Iglesia.  Evangelización, Oración y Caridad, para ser artífices del Reino de Dios en comunidad.

 ¿CÓMO HACERLA?

En una preparación consciente y fervorosa que consta de unos treinta y tres (33) días y culmina con un acto solemne y público de consagración un día especial de la Santísima Virgen en una Sagrada Eucaristía.